* Más de 100 personas participaron en la doceava edición de la caminata, una iniciativa que promueve la conciencia sobre la salud mamaria, el diagnóstico temprano y el acompañamiento.
Con banderas rosas, pasos en silencio y un mensaje centrado en la prevención, el Hospital Christus Muguerza del Parque realizó este miércoles por la tarde la doceava edición de Caminando por Ellas, una actividad de sensibilización sobre el cáncer de mama que reunió a más de 100 personas en la capital del estado.
La caminata inició en el Centro Integral de Oncología (CIO), donde pacientes reciben atención especializada y avanzó hacia el Centro Cultural Universitario Quinta Gameros, sede de las actividades conmemorativas.
Pacientes, familiares, integrantes de asociaciones, personal médico, de enfermería y administrativo, así como personas de la comunidad, se sumaron a esta convocatoria con prendas rosas y banderas del mismo color. La marcha, realizada en silencio, dio espacio a la reflexión sobre el impacto del cáncer de mama en la vida de las mujeres, sus familias y su entorno.
Desde su primera edición, en 2014, Caminando por Ellas ha mantenido un propósito central: recordar que la información, la vigilancia de la salud mamaria y la atención médica oportuna forman parte de una respuesta integral frente a esta enfermedad.
El cáncer de mama representa un reto prioritario para los sistemas de salud. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante 2024 se registraron aproximadamente 2.4 millones de nuevos casos en mujeres y 694 mil defunciones en el mundo. La enfermedad fue el cáncer más frecuente entre las mujeres en 164 de los 186 países analizados.
En México, la Secretaría de Salud mantiene el llamado a fortalecer la detección oportuna. En octubre de 2025, la dependencia informó que el diagnóstico en etapas iniciales puede elevar las posibilidades de curación por encima del 90 por ciento, aunque el pronóstico depende de las características del tumor, la etapa clínica y la respuesta al tratamiento.
La mastografía con sonografia de mama, constituye una herramienta fundamental de detección, pues permite identificar lesiones sospechosas antes de que existan manifestaciones clínicas. Sin embargo, un resultado anormal no confirma por sí solo la presencia de cáncer; la valoración médica y los estudios complementarios determinan el diagnóstico.
La vigilancia de la salud mamaria también exige atención ante cambios como la aparición de un nódulo, endurecimientos, hundimientos, alteraciones en la piel, cambios en el pezón o secreciones anormales. Ante cualquiera de estas señales, la recomendación es acudir a una unidad médica, incluso cuando no exista dolor.
Las indicaciones sobre la edad de inicio y la periodicidad de la mastografía dependen de los antecedentes personales y familiares, los factores de riesgo y los criterios de la institución de salud. Por ello, la orientación profesional resulta esencial, especialmente cuando existen antecedentes familiares directos de cáncer de mama.
La prevención también contempla hábitos saludables, como la actividad física regular, el mantenimiento de un peso adecuado y la reducción del consumo de alcohol. Estas medidas contribuyen a disminuir algunos factores de riesgo, aunque ninguna elimina por completo la posibilidad de desarrollar la enfermedad.
En la Quinta Gameros, el programa incluyó mensajes institucionales, información sobre la atención oncológica y el testimonio de una paciente, en una jornada que vinculó la perspectiva médica con las experiencias de quienes afrontan la enfermedad.
La bienvenida estuvo a cargo de la ingeniera Fabiola Ramírez Woo, directora general del Hospital Christus Muguerza del Parque. Posteriormente, el doctor Francisco Flores Flores, gerente de Servicios de Diagnóstico y Tratamientos del Centro Integral de Oncología, compartió un mensaje sobre la atención oncológica.
La licenciada Yanet González Salazar, gerente de Enfermería del hospital, también dirigió un mensaje a las personas asistentes, con énfasis en el papel de los equipos de salud y el acompañamiento durante los procesos de atención.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la historia de vida de Mayra Muñoz, paciente del Centro Integral de Oncología, cuyo testimonio acercó a los asistentes a la dimensión personal de un diagnóstico que transforma la vida de las pacientes y de quienes las acompañan.
La actividad continuó con la plática magistral “Más allá del Rosa”, impartida por la doctora Ana Lidia González, un espacio de reflexión sobre la importancia de mirar el cáncer de mama desde una perspectiva que incluya la salud, la experiencia emocional, la atención clínica y las redes de apoyo.
La doceava edición de Caminando por Ellas dejó un mensaje que trasciende el color rosa: la salud mamaria requiere atención durante todo el año, información confiable y decisiones oportunas.
La participación de pacientes, familias, asociaciones y profesionales de la salud recordó que el acompañamiento también forma parte de la atención integral. Escuchar, respetar los tiempos de cada paciente y facilitar el acceso a la valoración médica son acciones que fortalecen la respuesta comunitaria ante el cáncer de mama.


