Joven pelotero de la comunidad de Orranteño en el municipio de Saucillo que entregó el último “out” de su vida a manos de un poderoso cáncer.
La mañana del miércoles 6 de noviembre del 2019 fue funesta para la familia del béisbol y del deporte chihuahuense en general. Primero un mensaje al teléfono, después un par de llamadas, momentos más tarde fue mediante las redes sociales, todo fue tan rápido, de alguna u otra manera todos fuimos recibiendo la noticia que nadie queríamos escuchar, leer o recibir. El juego de la vida de “Nini” Carrillo había concluido.
Durante algunos meses acompañamos a Miguel Ángel Carrillo Villalobos en su lucha contra un poderoso cuadro de cáncer. “Nini” como le decíamos de cariño enfrentó a su rival pitcheo tras pitcheo, jamás le quitó el pecho a los lanzamientos que cada vez eran más certeros.
Quienes lo rodeamos en su enfermedad sabíamos que tarde o temprano el juego iba a terminar, pero siempre lo vimos como el favorito para ganar ese partido en donde el trofeo de la vida estaba de por medio. Sin embargo, el cáncer se encargó de vencerlo a pesar de que “Nini” se aferró buscando entradas extras que le permitieran seguir luchando como el guerrero que siempre fue dentro y fuera del diamante.
Finalmente, ese 6 de noviembre por la mañana el “out” 27 en el partido de Miguel Ángel cayó. Muchos le reclamamos por un momento a Dios como quién enfrenta a un ampáyer después de una “mala” decisión tomada en el terreno de juego. Pero aquí, no fue una jugada de apreciación fue de regla y había que acatar la decisión.
Después de entender la situación no nos quedó otra más que reconocer y agradecer por el gran juego que diste. Gracias por regalarnos tu don de solidaridad, buen humor, alegría, cooperación, pero sobre todo por el gran cariño que repartiste sin distingos. ¡Gracias “Nini”!
Su acercamiento al béisbol
Miguel Ángel tuvo la fortuna de nacer en una familia en donde el béisbol se lleva en las venas, la influencia de su padre Manuel Carrillo quien desde pequeño creció entre bates, pelotas, almohadillas, guantes y uniformes en su comunidad de Orranteño en el municipio de Saucillo justo en la zona agrícola más importante del Estado de Chihuahua.
Sin embargo, la herencia viene desde una generación más arriba, su abuelo “Chino” Villalobos quien el pasado mes de abril partió al encuentro con “Nini”, fue mánager de equipos de la región. 
Miguel Ángel a los cuatro años ingresó a la Escuela Infantil y Juvenil “Cura Trillo”, una de las grandes canteras del beisbol deliciense y la región que por décadas ha formado grandes peloteros. Sus hermanos Meñín y Pepe Carrillo también son destacados beisbolistas.
De inmediato, sus cualidades le permitieron ser miembro de la selección. Su primer torneo estatal fue en Ciudad Juárez. Participó en los procesos de Williamsport y de la Federación Mexicana de Béisbol (Femebe) aquí portando el uniforme de Chihuahua representó a su estado en tres Campeonato Nacionales infantiles; Ciudad de México, Puebla y Yucatán.
A los 16 años decidió estudiar la preparatoria en San Diego, California. Esto le permitió mejorar su técnica. Incluso fue el lanzador ganador en el partido final en donde consiguió el Campeonato.
Durante su estadía en los Estados Unidos vivió una serie anécdotas de todo tipo, una de ellas fue precisamente después de lograr el juego del Campeonato, aquí los medios de comunicación lo asediaron, en específico una televisora que lo entrevistó cien por ciento en inglés y “Nini” se puso nervioso buscando responder sin equivocarse. Así lo detalla su hermano Luis Enrique Carrillo.
Vestirse de Algodonero otro de sus logros
Parte de la influencia familiar se combinó con el protagonismo del equipo de la Tercera Zona del Béisbol Estatal. Miguel Ángel nació justo dos años antes (1999) de la creación de la Promotora Deportiva Delicias (2001). Uno de los proyectos más exitosos en los últimos 20 años.
Esto significa que cuando “Nini” ingresó a la escuelita de béisbol a sus cuatro años en el 2003, los Algodoneros de Delicias obtenían su primer campeonato a costa de los Dorados de Chihuahua en su nueva era del béisbol.
Después llegaron las estrellas de 2005, 2007, 2010 y 2019, así como los subcampeonatos de 2001, 2011, 2015 y 2018. Quiere decir que Carillo Villalobos se envolvió en un ambiente beisbolero ganador.
o de sus grandes sueños fue vestir los colores de los Algodoneros de Delicias, cuando logró portar el jersey de los “Vencedores del Desierto” demostró en cada instante su compromiso con el equipo de su tierra.
Gracias por todo “Nini”.
Así que hoy que han transcurrido cuatro años o mil 460 días o 35 mil 040 horas sigue doliendo como el primer segundo desde tu partida. “Nini”, te imagino jugando con un “dream team” en el Diamante Principal del cielo para deleite de Dios Nuestro Señor.
¡Pronto nos veremos!


