Por: MG
Los refrescos de dieta suelen provocar un mayor apetito.
La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), un comité de la Organización Mundial de la Salud, clasificó a esta sustancia como «un posible» cancerígeno, y por eso especialistas del Hospital Houston Methodist (HHM) hacen ciertas precisiones.
La bebida contiene aspartamo que es un carcinógeno del Grupo 2B, y significa que ‘posiblemente podría ser carcinógeno para los humanos’. El grupo reconoció que hay ‘evidencia limitada’ de que el edulcorante artificial pueda causar cáncer.
Según la OMS, la ingesta diaria de refresco dietético no debe sobrepasar las 10 latas, algo que muy pocas personas en el mundo hacen, aunque el consumo de este producto debe ser limitado.
Al beber un refresco de dieta, el cerebro percibe el dulzor y espera un impulso calórico. Pero al no proporcionarse calorías en ese momento, se desata el apetito, lo que te lleva a buscar calorías en otro lugar y así se da una ingesta de alimentos muy calóricos. Por eso se dice que una soda dietética promueve el aumento de peso

