El uso de ropa interior de colores, ponerse bajo la mesa antes de las 12 campanadas y salir a correr con una maleta antes de media noche, siguen siendo algunas de las tradiciones que conservan los chihuahuenses durante el fin de año.
Aunque poco, la mayoría de las personas (en su mayoría mujeres), dijeron que lo más común y sencillo es el usar ‘calzones’ de colores amarillos para supuestamente atraer el dinero o de colores rojos intentos para encontrar el amor.
Consultadas por Espacio Noticias, algunas compradoras en el Centro de la ciudad dijeron que aunque sea sólo una superstición ellas sí compran las pantaletas o los conjuntos completos nomás por “no perder la costumbre”.
Mientras que otras dijeron que sólo aprovechan estos días para “ajuariarse” de ropa interior ya que las ponen incluso a mitad de precio.
En tanto, hay quienes incluso los meten dentro de las piñatas, entre los dulces, naranjas y cacahuates, para que cuando caigan sea una sorpresa ver “a quién le llegará el amor o la fortuna este año”.
¿De dónde viene la tradición?
Según historiadores consultados por varios medios de comunicación, la relación del dinero con el color amarillo viene del pueblo Chino, que consideraba al sol como máximo dios con el mayor poder en el mundo. Basado en esa creencia fundaron su imperio, por lo que más tarde el color del sol fue asociado a la abundancia y al dinero.
Mientras que el rojo era considerado en la Edad Media como signo de sangre, muerte y guerra, por lo que estaba prohibido utilizarlo; sin embargo, comunidades paganas lo adoptaron como muestra de rebelión, pasión y amor. Es por eso que más tarde se asoció el color a la atracción de una pareja sentimental.
Sin embargo, en México se ha adoptado esta tendencia aunque se incluyeron más colores con el paso del tiempo, tales como el blanco para la paz, el verde para la salud y esperanza, el azul para el trabajo o nuevos proyectos, entre otros.
Otras tradiciones…
El correr con la maleta antes de la media noche por toda la cuadra atraerá los viajes, según explicaron otros compradores consultados por Espacio. Mientras que ponerse bajo la mesa previo a las 12 campanadas del próximo año son para encontrar al amor de su vida, dicen las creencias.
Incluso hay quienes después de cenar y darse el abrazo lleno de buenos deseos para el año venidero, toman su escoba y barren la casa de adentro hacia afuera, con la intención de “barrer las malas energías, las no tan buenas intenciones y sacar los momentos tristes que se vivieron en los 12 meses anteriores”.
Otra y más que una tradición es un considerado un ritual de unión por varias familias, es el comer las 12 uvas, por las que se pide un deseo para cada mes. Entre las peticiones más comunes, dijeron los entrevistados, está el tener salud, amor, paz, dinero, buenos trabajos y conservar la unión familiar.
Por: AM

