A pesar de demandas, VITAS FINANCIAL sigue vendiendo las propiedades ¡Y NADIE LOS DETIENE!

La maestra Lupita, es una de tantas personas que resultaron afectadas por la empresa Vitas Financial y la lista sigue creciendo.

Durante muchos años estuvo al frente de un salón de clases en una colonia muy popular en la ciudad de Chihuahua. Fue testigo de ¡cómo muchas generaciones aprendieron a leer y escribir!

Incluso algunos de ellos, le organizaron una fiestecita el día que logró jubilarse. Por tantos años de estar parada frente a un pizarrón enseñando a los niños, las piernas ya casi no le responden y los dolores la tienen dependiendo de un andador para poder caminar.

Cierto día, un conocido fue a visitarla y le recomendó invertir lo poco que tenía ahorrado de toda la vida en una empresa muy segura y confiable que le dejaría altos rendimientos “Vitas Financial”. Para que no desconfiara, hasta el nombre del propietario le dio, Carlos Vidaña.

Sólo fueron unos cuantos meses lo que todo parecía de maravilla, pero pronto se vino a bajo el imperio y con ello los beneficios. No hubo discriminación entre quienes confiaron en la empresa e invirtieron grandes o pequeñas cantidades de dinero. A todos los estafaron y los dejaron sin su capital.

Se presentaron las denuncias correspondientes antes las autoridades y lo que hubiera sido muy fácil para los afectados ¡resulto al revés! Porque parece que es a los defraudadores a quienes les están brindando todas las facilidades, y muestra de ello es que el negocio demandado, sigue vendiendo las propiedades acumuladas y no para liquidar los adeudos que tiene de tanta gente que confió en ellos, sino para evadir la acción de la justicia de Chihuahua e iniciar este mismo modelo de negocios, pero ahora en Sonora y Sinaloa.

Jorge Emilio Hernández, abogado de uno de los afectados, menciono una situación muy especial, pero no única. Comentó que, a su cliente, Vitas le ofreció un inmueble para reparación del daño. El afectado lo ofreció a la inmobiliaria Mykonos, pero esta empresa decidió romper el trato y comprarlo de forma directa al dueño de Vitas, Carlos Vidaña quien lo ofreció a menor costo, y lo ingresó directamente a Vitus Inmobiliare, fundada en el estado de Sonora. El inmueble del caso que señala el abogado, se encuentra ubicado en la avenida Río de Janeiro, numeral 6700, del Fraccionamiento Puerta Barroca, dentro de la Plaza Comercial Barroca.

El abogado penalista aseguró que Vidaña radica en Mazatlán, Sinaloa, donde abrió otra filial.

“La gente depositó a Vitas, Vitas le deposita a Vitus y después Vitus vende, todas las propiedades las vende Vitus. Esta triangulación la permiten en el Tribunal Superior (de Justicia) y la Fiscalía, cuya tardanza de acción permiten a Vidaña realizar transacciones para llevarse el dinero a otro lado”, insistió el representante legal.

El Poder Judicial desecha las demandas con el argumento de que los contratos de las víctimas no tienen las firmas originales de Vitas y Vitus, porque fueron firmas recabadas de manera digital.

Mientras tanto, en la ciudad de Chihuahua, es más fácil para los directivos de Vitas seguir vendiendo las propiedades de la empresa, que para los defraudados, como el caso de la maestra Lupita y muchos más, recibir el apoyo de la justicia.

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