VIDEO ¡¡Me cortaron una pierna, pero sigo en pie y voy a llegar hasta donde yo quiera!!: Martha Uribe

Marthita, como de cariño la llaman, es una valiente mujer que venció las adversidades de salud que la vida le puso, y ahora es un ejemplo para quienes la conocen por su forma tan positiva de ver la existencia, plena y feliz.

A continuación, tienes el video. ¿Si te gusta disfrutar de la lectura? al final encontrarás la escritura.

Martha Oralia Uribe, es una mujer originaria de Chihuahua que en el año 2021, vivió la amputación de una pierna… Pero eso, no la ha limitado… En nada… Se siente afortunada de estar viva… Es un ejemplo de fortaleza y admiración para su familia y las personas que la conocen, por la actitud positiva con la que diariamente sale adelante… Esta es su historia.

Y me destapó lo que es la pierna la que me amputaron. Entonces yo empecé a llorar, pero a llorar como con, como con coraje, como con así. Ella agarró las monedas y este, se las dio a mi hijo el más grande y luego le dijo «toma Kike» y le dijo mi hijo ¿Qué pasó mija, para qué me las das? y le dice «para que le compres un piecito a mi mamá». Una pierna no la hace a uno ni mejor ni peor persona. ¡Uno vale por lo que es…! Marta Oralia Uribe, es una mujer originaria de Chihuahua que en el año 2021 vivió la amputación de una pierna, pero eso no la ha limitado en nada. Se siente afortunada de estar viva. Es un ejemplo de fortaleza y admiración para su familia y las personas que la conocen por la actitud positiva con la que diariamente sale adelante… Esta es su historia.

Este tumor salió a consecuencia de un golpe. Se dice un golpe mal cuidado. Sí, me dieron una pedrada y quebraron lo que fue el huesito sabroso, entonces en ese entonces mi niño estaba chiquito apenas empezaba a ir al baño. Iba a cumplir un año y empezaba a querer ir al baño, entonces mis hijos estaban en la primaria y la troca que yo traía era estándar. Entonces al momento de que me pusieron el yeso, yo creo duré nomás como 15 días, no duré lo que tenía que haber durado con el yeso y me quité el yeso y empecé a manejar y todo, pero, conforme va pasando el tiempo yo vi que el huesito empezó a inflamarse, inflamarse, inflamarse. Entonces lo que pasó fue que me fui con el doctor y me mandó a ortopedia y ahora ortopedia me dijo que era un tumor pero que iban a operar. Operaron y de ahí se mandó a patología lo que operaron, se mandó a patología y salió que era un tumor de células gigantes así se nombró «El tumor de células gigantes». A los dos años volvió a salir el tumor y lo volvieron a retirar y en menos de un año volvió a salir otra vez el tumor. Entonces ya era un tumor que lo único que estaban haciendo era podarlo. Sí podarlo. El jefe de ortopedia me dijo que no, que ese tumor ya no salía, más que con una amputación.  «Patología. Cada vez que me han operado se manda patología y sale negativo. Pero a mí lo que me han dicho que este tumor es uno de los más agresivos que hay. Que no es cáncer, parece cáncer, pero no lo es. Pero es una lesión tumoral maligna. Sí porque cada que se opera una lesión de estas y no se alcanza a quitar todo completo, nada más se poda ósea, vuelve a crecer el problema. En este, ya vi la resonancia y el problema es de qué ¡¡Ya no nomás está en huesos y no, se sale a los tejidos de afuera…!! Yo le dije que me amputara después del 3 de noviembre que iba a cumplir 50 años, entonces yo le dije que quería amputarme después de que yo cumpliera 50 años. Que yo quería pasar mis 50 años completa físicamente. Entonces mi familia pues al ver por todo lo que yo estaba pasando verdad me hicieron una fiesta sorpresa a mis 50 años. Me hicieron una fiesta sorpresa. Me trajeron hasta mariachi. Ese día yo creo yo baile porque dije – es la última balada que me voy a aventar- Yo baile con mis hijos, baile con mis hermanos, baile con mi esposo. Fue una noche feliz, feliz. Yo baile porque sabía que yo no iba a volver a bailar como esa noche. El caso es que ya este, se llegan la fecha de la amputación que fue un 24 de noviembre. Me amputan y este yo muy tranquila salí de quirófano, lo que si yo me acuerdo que yo salía de quirófano y este ya me ponen en sala recuperación. Cuando me pasan a mi cuarto está mi esposo y mis hijos verdad, entonces le pedí a mi esposo que se salieran del cuarto – salgan del cuarto, no, no, cierres la puerta, pero sálganse quiero estar sola un momento- Entonces ya mi esposo saca a mis hijos del cuarto y me quedo yo en el cuarto y me destapo lo que es la pierna la que me amputaron. Entonces ¡¡Yo empecé a llorar, pero a llorar como con, como con coraje como con así, pero a llorar y a gritar al mismo tiempo!!  Mis hijos querían entrar a consolarme y mi esposo les dijo -déjenla, déjenla que llore lo que tiene que llorar, déjenla que ya saque lo que trae- Entonces, ya cuando termine de llorar, me volví a tapar la pierna subí la sábana y ahora sí -pasen-

Ese yo creo fue la última llorada que me eché, porque yo ya no volví a llorar. Sí me deprimí. A veces este me venía y todo el día me la pasaba acostada, pero, así como me deprimía, así me levantaba. No, dije -tengo que estar bien, me tengo que levantar porque tengo una niña y tengo que estar bien para ella- entonces este me levantaba rápido, rápido me levantaba. Empecé a ver que con la silla de ruedas me podía mover mejor. Con la silla de ruedas empecé a barrer, empecé a trapear, empecé a hacer comida, empecé a atender la cama con la andadera, empecé a hacer todo. A mi niña la más chiquita, la que tengo que es mi nieta, pero, pues es mía legalmente, es mía y ella vive conmigo. Ella cuando yo salí del hospital este vio que ya no tenía pierna y me dijo -¿ya te quitaron tu patita?- pero decía tu patita, no pierna no. –Ya sí mi amor, ya me quitaron mi patita- Entonces como mi esposo este le dio cinco pesos en monedas de peso, ella agarró las monedas y se las dio a mi hijo, el más grande y luego le dijo -Toma Kike- Le dijo mi hijo -¿Qué pasó mija para qué me las das?- dice -Para que le compres un piecito a mi mamá- Entonces mi hijo, pues se le hizo un nudo en la garganta. Mija a veces quería que la agarraran los brazos y luego me decía -súbeme en los brazos- Y le decía “luego, es que me duele, me duele la pierna” -no no dice, la que tienes mala no, siéntame en la otra, en la buena en la que tienes buena y siéntame y ya la sentaba en la buena. Lo que me incomoda y lo que me molesta es que ¡no respeten los lugares para discapacitados! Eso es lo que me incomoda. Y eso es lo que me molesta. Sí este De hecho mi hija cuando la llevó a guardería, uno de los niños este me dijo -¿Porque no tienes pierna?- Y a mí se me ocurrió decirle algo -porque me la quitaron porque no comía- Entonces así quedó y cuando al día siguiente voy por mi hija el mismo niño me dice -ya estoy comiendo eh. Ya estoy comiendo- Ah perfecto. Qué bueno. Yo le doy gracias a Dios que detectaron muy a tiempo mi problema. Yo le doy gracias a Dios porque estoy viva. No estoy como dije a mis hijos -a lo mejor no van a tener una mamá físicamente completa, pero la tienen viva y echándole muchas ganas. Muchas ganas- Hace poco amputaron a una amiga, pero de su seno, le quitaron el seno y me tocó verla y ella estaba llora y lloré y le dije yo – ¿Por qué lloras? – … – ¿Cómo que por qué? dice mira me amputaron un seno- … – Sí, pero ¡estás viva! Dale gracias a Dios que estás viva digo lo mejor de todo esto es que tú te vas a poder poner tu seno al rato más adelante. Es más, hasta más grandes ¿si quieres? bien padre no. Con Dios ¡¡nunca, nunca peleé todo lo contrario!! yo me agarré de la mano de él, yo le decía -No me sueltes Señor, porque yo no me voy a soltar. No me sueltes porque yo no me voy a soltar de ti- Pues es que ese día pues, era el día del padre, o sea, nos iríamos a festejar a los papis de la familia, entonces, yo me levanté muy temprano porque quería hacer una salsa bien rica para lo de la comida y me metí a bañar y este me cambié. Entonces me fui al súper y cuando me bajé al súper me bajé rengueando. Y él guardia se me quedó viendo. Yo pensando que se me había quedado viendo por la prótesis verdad. Pero ¡él sí se dio cuenta que traía yo un zapato diferente! Pero pues dijo a la mejor es normal ¿no? y por su problema, pues es normal. Ya entro al súper, agarro lo que tengo que agarrar, me salgo y llego aquí a la casa y hago la salsa. Y mi esposo se me queda viendo, pero él no vio mis pies, o sea, él no vio mis zapatos, sino que él vio que andaba rengueando y me pregunta – ¿le anda molestando la prótesis? – No, le dije, no me anda molestando. Él pensaba que me andaba lastimando. No le dije, no me anda molestando. Entonces así quedó y terminamos. Vámonos. Llegamos al día de campo y pues empezamos a bajar las cosas, pero yo rengueando, rengueando, rengueando, entonces este mi niña me dice -póngame mi traje de baño vamos al baño- Y ahí vamos al baño. Cuando yo voy al baño, pues yo voy rengueando, -válgame dije, cómo ando rengueando, pero ¿por qué? pues si no me anda lastimando la prótesis. No me anda molestando- Empiezo a cambiar a mi hija y en lo que le pongo el traje de baño me veo los pies – válgame claro que tenía que andar rengueando- ¡No traía los tenis igual! Traía uno de otro y otro de otro y ay dije -pues por eso ando rengueando, porque ando desanimada- dije yo. Entonces llego y le digo a mi familia ¿qué cree lo qué pasó? digo -ya sé por qué ando rengueando- y luego dice mi esposo -¿por qué?¿qué pasó?- dije -los pies- Y luego me los ve -Ay no ¡qué barbaridad!- Y me dicen ¿qué? y luego dice mi cuñado -¿qué pasó qué?- Pues traigo un tenis de otro y de otro digo -No le cambié el tenis a la prótesis. Me puse otro tenis en la pierna buena y en la prótesis le dejé el que traía por eso es que ando rengueando, porque ando desnivelada… ¿Y saben qué es lo peor? le digo ¡¡Que en la casa tengo otro par igual…!! A mí la pierna no me hace ser ni mejor, ni peor persona. A mí me la quitaron y ¡Yo soy como soy! Alegre, trabajadora, porque sigo siendo bien trabajadora. Cuando me pusieron la prótesis, mi esposo decía -Ahora ¡¡lo que voy a comprar es una cadena porque usted no para…!! No para me dice y no… Para espacio noticias… Mayré Gómez

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