Hasta esta Redacción ha llegado una queja procedente del sur del estado, específicamente de los conductores de la región de Delicias y Rosales, quienes aseguran carecer de su engomado del Registro Público Vehicular, mejor conocido como Repuve, pese a que cumplieron con el trámite correspondiente para obtenerlo.
Como su nombre lo sugiere, Repuve es un registro de información para vehículos nacionales regularizados, el cual tiene como propósito otorgar seguridad pública y jurídica a los actos que se realicen con vehículos que circulen en territorio nacional.
Lo anterior, mediante la identificación y control vehicular a través de un engomado con chip que guarda la información única del automóvil, además de brindar servicios de información al público.
El trámite para obtener dicho engomado es sencillo, y de hecho los quejosos aseguran que lo cumplieron al pie de la letra, sólo que en las oficinas donde se supone los recogerían les dijeron que “por el momento no hay en existencia”.
Los quejosos añaden que los despachan únicamente con ese argumento, sin darles alguna especie de garantía o salvoconducto que les permita usar su vehículo con la confianza de que no serán detenidos por alguna célula o autoridad vial, o en peor de los casos, no serán “mordidos” por algunos malos agentes de los que casi no hay en las corporaciones, afortunadamente.
Muy sospechosa parece la actitud de las autoridades encargadas de dicho trámite, quienes responsabilizan de la falta de engomados al personal que labora en las oficinas que se ubican en el Paseo Bolívar. En teoría, en este lugar están atorados las calcomanías que se destinan hacia esa región del estado.
Los afectados dicen que esa retención da para pensar en un negocio entre ambas oficinas, las de la capital y la de región sur, toda vez que pareciera que están obligando a quienes ya hicieron el trámite a “jugársela” y circular sin el engomado, arriesgándose a ser detenidos (y en algunos casos “mordidos”), o a guardar su vehículo en lo que les llega el engomado, lo que en muchos casos significa pérdidas económicas para sus propietarios, ya que muchos dependen de su automotor para el buen funcionamiento de su negocio y, en general, de su vida laboral.
Cabe señalar que esta medida no sólo afecta a los propietarios de vehículos de las ya mencionadas comunidades de Delicias y Rosales.
Los mismos afectados informan de varios casos similares en las ciudades de Camargo, Jiménez e incluso Parral.
Redacción VH

