A las 3:00 de la tarde de ayer repicaron las campanas en todas las parroquias católicas y jesuitas del país en un unísono grito de exigencia de justicia para los sacerdotes asesinados hace un año en Cerocahui.
Una campanada tras otra, cada párroco junto con su iglesia se unieron a la comunidad Jesuita que desde el pasado lunes realiza una conmemoración en honor a los sacerdotes Joaquín Mora ‘Morita’ y Javier Campos ‘El Gallo’ que cumplieron ayer 365 días de haber perdido la vida en manos de ‘El Chueco’.
Según se dio a conocer en aquel entonces, los clérigos fueron asesinados el 20 de junio del 2022, luego de que el líder criminal matara también al guía de turistas Pedro Palma y a Paul Osvaldo Berrelleza, tras un partido de beisbol que perdió, según informó la Fiscalía General del Estado.
‘Denunciaremos la impunidad y la injusticia’, fueron las palabras con las que el sacerdote Javier Ávila inició horas más tarde el homenaje que se realizó en el Sagrado Corazón de Jesús, en la ciudad de Chihuahua.
Rodeado de cientos de creyentes y acompañado por el padre José Luis Serna, el sacerdote conocido como ‘El Pato’ Ávila llamó a la ciudadanía a sumarse a esta exigencia de justicia, no sólo para los jesuitas a los que José Noriel Portillo Gil les arrebató la vida, sino para todas las víctimas de la violencia.
Durante la misa, fueron colocadas las fotografías de los dos jesuitas, así como del guía de turistas Pedro Palma, y les rindieron un minuto de silencio en honor.
Posteriormente, realizaron una peregrinación desde el Sagrado Corazón, hasta la Plaza Hidalgo y justo enfrente del Palacio de Gobierno colocaron una cruz con una placa, además de las leyendas ‘Justicia para los Jesuitas’.

