Randy Arozarena representa a México en el Clásico Mundial pese a haber nacido en Cuba. El jugador de los Rays de Tampa Bay está entusiasmado con su primer torneo de naciones y viene de brillar en el primer compromiso contra los Estados Unidos, en la victoria de su selección.
Pero hubo un momento de polémica en el compromiso. Arozarena se paró en la caja de bateo, extendió su mano para saludar a Will Smith, receptor estadounidense, y este le dejó la mano extendida, algo que obviamente no le gustó.
«Lo conozco de Triple A, cuando jugamos con los Dodgers. Me dio gusto verlo y lo fui a saludar. Me dejó con la mano extendida y le respondí con par de dobles», dijo el naturalizado mexicano.
Arozarena tuvo en México la primera oportunidad de trabajo después del exilio, algo que agradecerá para toda su vida y por eso disfruta tanto representar al país en el Clásico.

