El sacerdote Javier Ávila, explicó la materialización de las medidas cautelares que otorgó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a 11 miembros de la comunidad Jesuita.
Dijo que éstas se traducirán a seguridad en las carreteras, caminos y puentes de la zona serrana, cámaras, acompañamientos, entre otras cosas, sin embargo, recordó que esto no basta y siguen en espera de la detención del asesino.
El sacerdote también dijo que esta protección no se puede limitar a proteger solo a 11 personas como parte de una sentencia de la Comisión Interamericana, sino a toda la comunidad serrana.
Javier Ávila, calificó como ridículo que mientras las autoridades Estatales y Federales sostenían una reunión para analizar cómo darían cumplimiento a la sentencia que se dictó al estado mexicano, mataron en la capital a 6 personas, 5 de ellas mujeres.
“Yo Javier Ávila sigo repitiendo, con todo respeto, pero con toda firmeza, a que revise la federación y el estado sus sistemas de seguridad, no están funcionado”, dijo.

