Luis Rubiales aseguró que busca “beneficiar” la imagen de futbol español con su decisión tres semanas después del polémico beso. Parece un caso de quien no entiende que no entiende.
A semanas de haber sido suspendido temporalmente de su cargo como presidente de la Real Federación Española de Futbol, Luis Rubiales presentó su renuncia definitiva para evitar “más ataques” en su contra.
En su comunicado, Rubiales expresó que ya no sería posible regresar a su puesto por toda la “campaña de desprestigio” que le han hecho, y no quiere “afectar” la imagen del futbol español.
Aunque no mencionó nada sobre lo sucedido con Jenni Hermoso, se dijo confiado en que “la verdad prevalezca” y paren los ataques que él y su familia han recibido por esa situación.
El 20 de agosto, la selección femenil de España ganó el Mundial de su género al derrotar a la selección de Inglaterra. Durante los festejos, Luis Rubiales abrazó a la jugadora Jenni Hermoso y le plantó un beso sin su consentimiento.
Pese a que los involucrados quisieron restarle importancia, las críticas en redes sociales no se hicieron esperar y los internautas exigieron el despido de Rubiales. Al día siguiente él ofreció una disculpa que fue más una justificación, por lo que los internautas continuaron con los comentarios en su contra. No obstante, el directivo se aferró a su puesto.
En una asamblea extraordinaria de la federación cinco días después, Rubiales pronunció un discurso en el que repitió cinco veces que no renunciaría y luego despotricó contra el feminismo y hasta se presentó defensor del futbol y hasta víctima de, entre otras cuestiones, mentiras de Hermoso.
Por: MG

