El antropólogo Spencer MacCallum, quien descubrió y ayudó a Juan Quezada y a la comunidad alfarera de Juan Mata Ortiz, en Chihuahua, a poner su cerámica en el mapa internacional, falleció apenas terminándose el año. Ahora el gremio alfarero lo recuerda con cariño, como un ícono en el arte y crecimiento de esta zona de Casas Grandes.
Nacido en Estados Unidos, en 1931, Spencer MacCallum se encontró con una pieza hecha por Juan Quezada en los años 70’s en una tiendita de segunda mano en Deming, Nuevo México. Algo confundido porque no sabía si era una pieza arqueológica de Paquimé o una creación nueva, ya que su ojo apuntaba más a la segunda opción según señaló en una entrevista en 2005 para Frontline World, preguntó al dueño cómo la había obtenido.
De acuerdo con el hombre, un grupo de personas muy pobres le habían cambiado cierta cantidad de ropa usada por las vasijas que en aquel momento vendía a 18 dólares en su tienda. Además, le señaló que esas personas eran de Casas Grandes, Chihuahua, México.
Sin perder mucho tiempo, Spencer MacCallum salió a la siguiente mañana con destino a Chihuahua con una fotografía en mano de la vasija, temeroso de que en la frontera fueran a quitarle la pieza. Recordó que sólo había un camino, por lo que simplemente lo tomó, preguntándole a persona con quien se topara sobre si reconocía la pieza de cerámica en la fotografía o si sabían quién la había hecho.
Varias veces le mencionaron la comunidad de Mata Ortiz y al final consiguió que le indicaran el camino, en el cual terminó perdiéndose antes de toparse con un niño de unos 12 años sobre un burro, a quien le mostró la fotografía. El niño le dijo que lo siguiera y lo llevó hasta una casita, donde conoció a Juan Quezada Celado y a Guillermina Olivas Reyes, su esposa.
En aquella comunidad pobre, rodeada de casitas de adobe, había dado con las vasijas que le robaron el corazón, aquellas que tenían la inspiración de una cultura perdida llamada Paquimé. Y durante seis años trabajó con Juan Quezada para poder venderlas en Estados Unidos, la primera catapulta que ahora tiene a Mata Ortiz en el mapa mundial del arte.
Mencionó que en aquel tiempo la comunidad era muy diferente. La primera vez que él y Juan Quezada se aventuraron a ir a Estados Unidos a vender las vasijas, la familia del alfarero le pidió que cuidara de él. Y al regresar hicieron una comida donde todos y todas las habitantes estuvieron invitadas.
Spencer MacCallum calificaba la historia de Juan Quezada como un cuento de hadas, pues él había sido un jovencito muy tímido que se dedicaba a cortar leña para ofrecerla puerta a puerta en el pueblo cercano, y que decidir recrear las piezas de cerámica de Paquimé sin saber nada de alfarería, representó un enorme cambio para su comunidad.
Desde aquel primer encuentro y hasta su último momento, Spencer MacCallum mantuvo una gran amistad con Juan Quezada y con la comunidad de alfareros y alfareras de Mata Ortiz. El antropólogo falleció el 17 de diciembre de 2020, a la edad de 89 años.
Con información de Estilo Mexicano.

