Muertos de frío, migrantes esperan trámites entre Juárez y EEUU

José V., originario de Nicaragua, dice estar muerto de frío, pero esperanzado en una respuesta positiva del gobierno de Estados Unidos sobre el trámite de asilo político que pretende pedir en las próximas horas, luego de casi 15 días de viaje desde el sur de México hasta Chihuahua.

José llegó junto con dos primos y una veintena de paisanos más que fueron contactados por otros migrantes extranjeros cuando entraron por Chiapas a México.

Cuenta que su trayecto fue penoso dado que llegaron a pasar hasta dos días sin comer, mientras atravesaban de aventón o en camiones que pagaban con las limosnas que obtenían en diferentes ciudades donde paraban para descansar o porque se les acababa el poco dinero que reunían.

Igual que los nicaragüenses, cientos de migrantes han permanecido envueltos en cobijas o con chamarras que consiguen por caridad, para aguantar temperaturas de cero centígrados o más bajas, mientras hacen filas sobre el bordo del río Bravo en espera de ser recibidos por los agentes de la Patrulla Fronteriza.

La fila de aspirantes a ser solicitantes de asilo en Estados Unidos se mantiene desde el fin de semana, debido al continuo arribo de personas y a que son procesados por grupos.

Entre ayer y hoy la espera llega hasta el puente ferroviario conocido como “Puente Negro” y está integrada solo por adultos, quienes provienen de países con temperaturas cálidas, como Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Colombia.

 

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