La gobernadora Maru Campos y el alcalde de la capital, Marco Bonilla, coincidieron en que es mejor que el exgobernador Javier Corral se vaya del PAN, pues de poco sirve por el estado de cosas que dejó en su gestión.
La mandataria estatal dijo que su renuncia al partido, anunciada por el propio Corral Jurado, no significa más que un panista menos en el padrón de militantes. No vio mayores impactos.
Por su parte, el presidente municipal de Chihuahua, opinó que la renuncia del exgobernador fue tardía, tras la evidente traición a la militancia en el último proceso electoral.
“Yo creo que ya se había tardado y pues fue muy obvio en las pasadas elecciones que no estaba a favor el partido”, expresó el alcalde.
A más de un año de que dejó su mandato, Corral anunció que dejaría el PAN, partido con el que ocupó varios cargos como diputado federal, senador y gobernador; en este último, muy cuestionado tanto por los panistas y la opinión pública.

