- Daniel y Vanessa, un amor inmenso como el mar
- Yeimi y Kevin dos futuros esposos que sueñan con darse el sí frente al altar
Daniel y Vanessa, y Yeimi y Kevin son dos parejas que no tienen ni idea de la existencia uno del otro. No son familia, ni compañeros de trabajo, tampoco son amigos y mucho menos vecinos; sin embargo, tienen algo en común pues forman parte de las 453 mil 085 parejas que han contraído matrimonio en México, hasta el 2023.
Sus historias son completamente diferentes. Sus temperamentos en lo individual y como pareja son polos opuestos, pero los cuatro comparten una misma idea: están iniciando con la mejor aventura de sus vidas al casarse.
Daniel y Vanessa tiene unas semanas de casados ante el Registro Civil y apenas unos días unieron sus vidas de forma espiritual con el mar de fondo. Mientras que Yeimi y Kevin, que también están unidos ante la llamada “ley del hombre”, se encuentran en preparativos para darse el sí frente al altar.
Un 14 de febrero: flechazo entre Daniel y Vanessa
“Nuestra relación empezó bien raro”, comienza a narrar Dani entre risas y sentado junto a su ahora esposa Vanessa.
El primero contacto que tuvieron fue un 14 de febrero. Al conocerse ambos quedaron en que no querían algo serio y comenzaron a salir sin buscar un compromiso uno del otro, según recuerdan.
Sin embargo, al irse tratando empezaron a reconocer en ellos varias cualidades que poco a poco los fueron enamorando, hasta que un día se dieron cuenta de que quizá ya no podrían cumplir aquella promesa de no querer un compromiso.
Una ida al cine hizo la diferencia en su relación. “Los dos tenemos muy presente ese momento. Nos agarramos de la mano y nos abrazamos. Nuestras citas comenzaron a ser más ‘romanticonas’, íbamos a comer, al cine… queríamos pasar cada vez más tiempo juntos”, cuenta Daniel en entrevista través del teléfono.
“Me di cuenta de que estaba enamorado de ‘la chamacona’ cuando ya no quería hacer otra cosa más que estar con ella”.
La relación entre Vanessa y Daniela comenzó a fluir tan bien que a los 7 meses de su noviazgo comenzaron a pensar en casarse, pues entendieron que formaban un gran equipo.
Para la joven pareja cada segundo juntos era sumamente valioso, por lo que decidieron no perder más el tiempo y al año Vanessa le dio el sí a su ahora esposo.
Aunque se casaron este año, Daniel y Vanessa ya tenían unos meses antes viviendo juntos y fue ahí cuando sintieron realmente el cambio pues se conocieron a profundidad y comenzaron a ver sus defectos así como sus virtudes.
Pese a que en un principio se juraron no buscar nada serio, dice Daniel, el compromiso de amarse y respetarse “existía incluso antes de firmar un papel”.
Metas y aspiraciones para enamorarse
Para los recién casados Daniel y Vanessa un aspecto importante antes de decidir unir sus vidas fue la relación familiar, la estabilidad económica y el desempeño laboral, con lo cual aseguran están completamente felices, pues tienen parientes que los quieren y los apoyan. “Te casas con la persona, sí, pero también convives con su familia”, dice ‘Vane’. Mientras que en la estabilidad económica y laboral considera que también son factores determinantes. “No comes de amor y obviamente no te vas a casar con una persona que no tiene aspiraciones en el ámbito laboral porque menos lo va a tener en una familia”, explica la recién esposa.
“Hay veces que va a pesar más el trabajo o el dinero, o la familia, y si no tienes un equilibrio entre todos ellos, te va a terminar afectando”, agrega Daniel.
Comunicación, un lenguaje de amor
La base de una relación sana y funcional es la comunicación, consideran Vanessa y Daniel. Pero no sólo basta con hablar, dicen ambas parejas, también es necesario escuchar a quien amas para solucionar los problemas.
“Cuando algo nos molesta, lo hacemos muy evidente, pero no nos esperamos a que explote la bomba. A veces andamos muy enojados, pero decimos ‘dame chance, sí lo vamos a hablar’ y ya cuando se nos baja nos sentamos a platicarlo”, dice Daniel.
Sin embargo, cuenta la pareja juarense, aunque han tenido diferencias bastante fuertes no han pensado en separarse. Cuando se pasa por un momento difícil en pareja, dice Vanessa “hay que darle más valor a los tiempos buenos”.
Vivir juntos antes, el consejo
Antes de casarse, dice ‘Vane’, es aconsejable vivir juntos durante un tiempo para conocerse realmente y saber si empatan porque con la convivencia diaria es cuando salen las verdaderas personalidades.
En su caso, por ejemplo, aunque nunca habían pensado en casarse, al vivir juntos confirmaron su deseo de compartir sus vidas, ser excelentes profesionistas, tener su casa propia y ¿por qué no?, convertirse en emprendedores y crecer juntos.
Para Daniel el futuro se ve quizá con un sólo hijo, “¿Qué?”, lo interrumpe Vanessa. Ambas risas se escuchan a través del teléfono. “Bueno”, corrige Daniel, “Si tenemos hijos… ha estado en pláticas tener un hijo nada más y tratar de ser lo más felices como pareja”.
El Día de San Valentín es sólo un día de mercadotecnia, considera la pareja. Una cena, un detalle para cumplir con la fecha es todo lo que programan para celebrar este año, aunque paradójicamente, fue un 14 de febrero que comenzó su historia de amor.
Yeimi y Kevin, un amor de película
Hace un año Yeimi recibió un mensaje que cambiaría su vida. En ese mensaje Kevin la invitaba a salir. Ella accedió sin tener muchas expectativas, puesto que el amor se había convertido para ella en cosas que pasan sólo en las películas.
Sin embargo, en cuanto se conocieron sintieron es paz que siempre habían estado buscando. Los mensajes se convirtieron en citas, las citas en días juntos y los días en preparativos para unir sus vidas.
“Nos dimos cuenta que estábamos enamorados cuando ya no podíamos estar sin vernos, cuando el primer mensaje de la mañana era para darnos los buenos días y cuando nos besamos por primera vez”, recuerda la feliz pareja.
Hoy están casados ante el Registro Civil y para septiembre se darán el sí frente a la Ley de Dios. Su decisión de contraer matrimonio fue bastante sencilla para ambos, ya que se dieron cuenta de que también formaban un excelente equipo, de que “la vida era más bonita cuando estaban juntos”.
“Sabemos que somos el uno para el otro y que Dios nos puso a ambos en el mejor momento de nuestras vidas para conocernos”.
Es por eso que para ellos factores como la familia, los amigos y el trabajo, aunque sí se toman en cuenta, no son obstáculos, pues cuando decides casarte “lo haces por amor”.
“Quizás el factor que más influye es el de la estabilidad económica, si es que aún no cuentas con una casa en donde poder vivir con tu pareja” dicen Yeimi y Kevin y agregan que “ningún otro factor podría influir demasiado, porque la decisión de casarte, cuando de verdad lo quieres por amor, es algo que nada podrá impedirlo”.
Un 15 de septiembre muy especial
El 15 de septiembre es conocido en México por ser el tradicional Grito de Independencia; sin embargo, este año para Yei y Kev será diferente. Ese viernes ellos sí gritarán de emoción y felicidad, pero será por recibir la bendición de Dios para vivir juntos toda la vida.
Y aunque ellos tampoco habían pensado en casarse, ahora dicen sentirse muy ilusionados con su nueva aventura. “Es un proceso que llevamos juntos, desde el más mínimo preparativo, ambos estamos involucrados en cada detalle, pues para nosotros ese día frente al altar, al decir el acepto frente a Dios y nuestras familias será el mejor día de nuestra vida”.
Pese a que apenas están viendo los detalles del vestido, del salón, la música, la iglesia y lo que conlleva una fiesta de bodas, también están comprometidos en el futuro de su relación y su mayor deseo es formar una familia, en la que la paz que los unió en un principio los lleve a terminar juntos.
“Paz, esa es la palabra que describe a nuestra relación, puesto que nuestro matrimonio fluye a base de mucha confianza y amor”.
Un San Valentín entre escombros, pizza y vino
Para poder contraer nupcias y formar una familia, Yeimi y Kevin se han dado a la tarea de conseguir una vivienda digna, hermosa y que se convierta en un refugio para ambos, en donde puedan crear recuerdos hermosos.
Es por eso que este 14 de febrero lo pasarán haciendo algo sencillo, romántico y con la intención de ahorrarse unos pesos. Sin quizá pensarlo mucho, pasarán el primer San Valentín en la que será su casa y ese será uno de los muchos recuerdos que un día podrán contar.
“Decidimos hacer algo más sencillo e íntimo, cenaremos en lo que será nuestra casa que ahorita se encuentra en remodelación y entre escombros y polvo, cenaremos pizza y vino”.
‘Dios te muestra con quién debes estar’
Para Yeimi y Kevin está muy claro lo que desean hacer de sus vidas, pues saben que quieren empezar y terminar unidos, ya que el amor que se tienen lo sienten muy dentro de su corazón.
Así que, si les dieran un consejo a las jóvenes parejas que están pensando en casarse sería que “escuchen a su corazón”, pues creen que cuando te conoces y sabes lo que quieres es muy fácil reconocer al que será el amor de tu vida.
“La vida y Dios de pronto te enseñan de maneras diferentes los caminos que debes seguir para conocer a plenitud la felicidad y cuando la encuentras no piensas dejarla ir”, dicen los futuros esposos.
Además otro consejo sería que siempre agradezcan la pareja que tienen y que valoren los esfuerzos diarios, porque el amor está en los detalles, “y sobre todo todos los días amarse como la primera vez que descubrieron que estaban enamorados”.
Por: AM

