Por: Mayré Gómez
Era la noche del 11 de noviembre del 2022 cuando Luz Ma Borunda Vega, le dijo a su hijo Christian Borunda de 17 años que estaba afuera de casa escuchando música acompañado de un amigo, que ya se metiera a descansar.

Viven en Chihuahua, una colonia ubicada hacia la salida a Cuauhtémoc… Apenas había dormido un poco cuando recibió una llamada “Para avisarle que su hijo había tenido un accidente”… Estaba entredormida y lo que contestó fue “Eso no es cierto”… colgó y a los segundos reflexionó.
INSERT…LUZMA BORUNDA “Y regrese la llamada y efectivamente era el teléfono de un oficial de tránsito, me dijo – Señora, soy el oficial fulano de tal. El joven está bien, y el chofer, pues lo están sacando los bomberos del carro – Dije, NOOO, el chofer es mi hijo. Espéreme voy para allá, dígame ¿Dónde está? Y dijo – No se mueva, mire si no alcanza a llegar, yo le digo a que hospital van a trasladar – Entonces yo me asuste mucho, demasiado y dije ¡Esto si fue algo grave! Y le hable a una amiga que, bendito Dios, llegó en más rápido de lo que yo me estaba poniendo la pantalonera para salir a la calle y ella ya me estaba esperando afuera. Llegamos al lugar de los hechos. La calle estaba completamente cerrada por los bomberos. Había muchas patrullas de tránsito, ambulancia. Yo me impresioné tanto, dijo mi amiga – es que se te salieron los ojos, estabas desorbitada completamente – Y me asomo al carro y veo los tenis de mijo, estaban prensados con las láminas. Yo me imagine – este niño se destruyó las piernas – Yo pensaba que mijo no iba a volver a caminar. Entonces cuando me subo a la ambulancia y lo veo que estaba despierto, le digo – ¿Qué pasó? – y me dijo – No sé mamá, el camión salió de la nada, y yo ya iba para la casa cuando, yo vi que el camión se atravesó –“.

Cristhian no recuerda exactamente todo lo que paso.
INSERT… CRISTIAN BORUNDA, “¿Te acuerdas que fue lo que pasó esa noche? Me acuerdo por partes. Me acuerdo que yo venía por la Zarco. Si venía a alta velocidad, para cuando se me atravesó un camión, yo volteo a ver a mi amigo y le digo, NO MANCHES. Agarre el freno, lo jale, pise todo el freno y de ahí lo único que vi fue todo amarillo… tengo flashes de que me levanto, veo para afuera y veo un bombero y muchos policías y me dicen – espérate estas atorado, te van a sacar – Yo ahí lo que me recuerdo es que me recosté en el asiento y ya estaba en la ambulancia y luego en el hospital recostado en la camilla con mi madre enseguida”.

El amigo salió ileso, pero a Cristhian fue necesario trasladarlo al hospital. Aparentemente solo tenía unas cuantas heridas superficiales. Era más el susto que el dolor.

Desde el primer momento, quien apareció como responsable del accidente fue el conductor del camión, que dijo se haría cargo de todos los gastos.
Horas después a LuzMa le dijeron que le habían detectado fractura de cadera, por lo que se tomó la decisión de trasladarlo a un hospital privado y en todo momento el dueño del camión estuvo de acuerdo en pagar los gastos y para empezar pagó a la madre del joven los 45 mil pesos del auto que había quedado destrozado… El diagnóstico médico se complicó y la cuenta del hospital subió a 180 mil pesos… fue en ese momento que el dueño del camión se deslindó y dijo “No tengo dinero para pagar, ya les di lo del carro y no tengo más, háganle como puedan” y se fue…. En ese momento se le derrumbo el mundo a LuzMa y le habló a alguien de confianza.
INSERT… LUZ MA, “Me dijo, sabes que, no te quiero llorando, te quiero fuerte porque vas a defender la vida de tu hijo. Yo quiero que me demuestres tu fe, de la que tanto me platicas y el Dios ese del que tanto me hablas. Débil, ¿dónde está el Dios del que tanto hablas? Te quiero con los pies bien, de plomo y la cabeza fría. Porque no vas a actuar con sentimientos, sino con la verdad y la justicia que Dios te ha dado. Y la verdad yo me empoderé mucho cuando ella me dijo todo eso y dije. Si es cierto, yo no puedo quedarme aquí en la banqueta, a ver ¿qué voy a hacer?”
Las siguientes horas fueron de incertidumbre, porque el joven podía perder la vida si no realizaban la operación en ese momento, pero no contaban con el dinero para pagar.

Con ayuda de familiares y conocidos, de alguna manera pudieron pagar un poco la deuda, pero LuzMa, pidió prestado dinero en todos lados con altísimos intereses, que ahora no encuentra como salir de ese préstamo.
Ha interpuesto varias denuncias ante las autoridades y cada lunes vive un viacrucis al acudir a las oficinas y ver como a avanzado su caso, pero le dicen “Señora, no lo hemos localizado al denunciado, y aunque usted lo encuentre y lo traiga, no podemos hacer nada”.
Cristhian, no quedo completamente bien de una de sus piernas, por eso hace poco lo despidieron de su trabajo… Y es que ya no puede cargar cosas pesadas, ni hacer muchas de las labores que realizaba en una paletería.

Un amigo le rentó una motocicleta para que pueda seguir en la escuela y también se desempeñe como repartidor de comida, pero eso desato el coraje de unos vecinos de 14 años de edad, quienes al igual que él, han vivido toda su vida en la misma calle… “Tenías carro, y ahora hasta moto y no te la mereces porque ¡¡Eres UN MAMON!!”… luego le dieron varias puñaladas que lo mandaron al hospital muy grave.
Se presentó la denuncia por intento de homicidio, pero no procedió, porque, LuzMa le dio unas cachetadas a uno de los agresores, y como es menor, tuvo que terminar pidiendo perdón, junto con su hijo.
Esa no es la única tragedia en la familia, hace menos de un año, a uno de los hermanos de LuzMa, le arrebataron la vida, para quitarle el dinero que dos días antes había cobrado, como incapacidad por haber perdido una mano. La investigación, tampoco ha procedido.
Por esta razón, la familia ya no puede apoyarla económicamente y pone a disposición de la ciudadanía el número de cuenta: 4152313752647565 del Banco BBVA a nombre de Luz María Borunda Vega o bien pueden comunicarse al teléfono 614 254 54 89 por si alguien gusta y puede apoyarla para poder pagar la cuenta en el hospital, porque sigue subiendo y ella, aunque se dedica a poner uñas y hace infinidad de actividades para juntar dinero, ya no encuentra la salida.


