- Dan pie a especulaciones y alimentan la psicosis, asegura psicóloga
- Ver a grupos de policías en la calle hace sentir menos seguros a los ciudadanos
- Ciudadanos temen ser atacados por uno de los prófugos del Cereso No. 3 de Juárez
- «No sabemos realmente qué delitos cometieron. No sabemos si es un asesino, si es un ratero, no sabemos si es un violador”
- Personas con depresión y ansiedad, las más afectadas por psicosis colectiva
Luego de la fuga de 30 reos en Ciudad Juárez y del asesinato de Alfredo Piñón ‘El Neto’, el Gobierno del Estado en colaboración con el Municipio, la Secretaría de Seguridad Pública y la Dirección de Seguridad Pública Municipal, han colocado “retenes” en la ciudad de Chihuahua y dispuesto de patrullas en un intento de recapturar a los reclusos prófugos; sin embargo, estas medidas generan incertidumbre, pánico, especulaciones y alimentan la psicosis.
Según explicó a Espacio Noticias la psicóloga Joanna Martínez, cuando la ciudadanía ve en las calles la presencia de los agentes de la policía de forma individual, sí pueden llegar a sentirse seguros y en tranquilidad.
En caso contrario, cuando ven pasar ‘convoys’ o las llamadas células mixtas, los chihuahuenses pueden sentirse inseguros y hasta llegan a entrar en pánico. “Es cuando se generan más especulaciones y estás alimentan la psicosis”, dice la psicóloga.
Tras la fuga de los reos en Ciudad Juárez y por la cercanía que hay con el municipio fronterizo, dice la experta en salud mental, podría generarse una psicosis colectiva ante el miedo por la posibilidad de tener contacto con alguno de los reclusos y llegar a ser lastimado.
“Como ciudadanos, no sabemos realmente qué delitos cometieron. No sabemos si es un asesino, si es un ratero, no sabemos si es un violador”.
Estas cuestiones crean en los ciudadanos una incertidumbre, al no saber qué es lo que le podría causar, dice Joanna, mismas que los afectan psicológicamente y entran en un estado de alerta provocando que dejen de dormir.
“La química cerebral se ve afectada, porque no comen bien, no pueden dormir, porque no se sienten seguros”, detalla.
Sin embargo, lo más grave es cuando tras entrar en estado de alerta comienzan a caer en paranoia y presentar hasta alucinaciones.
“Hay una distorsión de la realidad y comienzan las alucinaciones. Empiezan a ver y escuchar cosas”, agrega la psicóloga, quien dice que además si a esto se le suman las especulaciones de “posibles historias de los vecinos, que vieron a alguien, que escucharon algo, entonces eso aumenta la psicosis”.
¿A quienes afecta más?
Para la psicóloga Joanna Martínez, las personas que pueden verse más afectadas o que presentan más vulnerabilidad ante las situaciones de inseguridad como el que haya prófugos sueltos en una ciudad vecina, son aquellas que tienen trastorno de ansiedad, de estrés postraumático o trastorno depresivo.
Esto, abunda, ya que la psicosis es un miedo excesivo, que hasta cierto punto puede llegar a ser irracional y que se origina por una situación que genera incertidumbre.
Por: AM

