
En las honras fúnebres de los 10 custodios del Cereso 3 asesinados en la fuga masiva de reos del pasado domingo y de los 2 agentes ministeriales ejecutados horas después, la gobernadora María Eugenia Campos Galván dijo que empeñaba su palabra de regresar la seguridad a Juárez.
El homenaje a los policías caídos fue encabezado por la mandataria estatal, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, el fiscal general, Roberto Fierro Duarte, el secretario del Gabinete, Luis Serrato y otros funcionarios estatales, además de mandos militares instalados en Chihuahua y el cónsul general de Estados Unidos en México, Erick Cohan.
“Todo el trabajo, toda la fuerza del Estado está puesta en encontrar los responsables para hacer justicia”, declaró la mandataria, de forma similar a lo que dijo el pasado mes de agosto, cuando desde el mismo Cereso 3 se ordenaron múltiples ataques criminales en Ciudad Juárez, en lo que se denominó como «el jueves negro».
Campos Galván señaló que la impotencia no frenará las labores de la Fiscalía General del Estado sino que será “el combustible para trabajar con más ímpetu que nunca” para “arrancar de raíz la corrupción al interior de los penales y sacar de la calle a esos traidores generadores de violencia”.
La gobernadora recordó que se han hecho labores de dignificación de la labor de los elementos de seguridad a través de prestaciones y equipamiento.
“El día de hoy aquí empeño mi palabra: a que descansen en paz nuestros valientes elementos porque nos dejan una gran responsabilidad para continuar el trabajo que ellos ya emprendieron con heroísmo y con gran valentía”, concluyó.

