Cuesta “La golondrina…” de Maru más que todo el Festival Internacional Chihuahua

Por: David Piñón / Espacio Noticias

Los 34.8 millones de pesos que cuesta el montaje de “La golondrina y su príncipe”, obra del chihuahuense Alberto Espino, representa más de una cuarta parte del presupuesto total de la Secretaría de Cultura de este año 2022, el cual asciende a 134.2 millones de pesos, de acuerdo a los datos oficiales del gasto público estatal.

Además, según informes de las áreas de transparencia del Gobierno del Estado, el monto erogado para dicho musical supera por casi siete millones de pesos el costo promedio de las ediciones, de 2005 hasta 2020, del Festival Internacional Chihuahua (Fich), el mayor referente cultural de la entidad que fue creado durante la administración estatal 2004-2010, encabezada por el priista José Reyes Baeza.

Dichas ediciones del Fich costaron alrededor de 28 millones de pesos cada año, erogados directamente por lo que era el Instituto Chihuahuense de la Cultura (Ichicult), que luego se transformó en Secretaría de Cultura, pero las obras de teatro, musicales, muestras de danza, conciertos y otras actividades, no se limitaron a la capital del estado, sino que llegaron a todas las regiones de la entidad.

La polémica que ha generado la puesta en escena -que habrá de presentarse durante los fines de semana entre el 11 de noviembre y el 4 de diciembre en El Palomar de la ciudad de Chihuahua- obedece a la asignación directa del contrato a la empresa que es propiedad del creador chihuahuense y el empresario Federico Elías Madero, denominada AEFE, quienes en el pasado, con la hoy gobernadora Maru Campos como alcaldesa de la capital, también han recibido asignaciones presupuestales millonarias.

Espectáculo sin precedentes… igual que el gasto

El montaje, según la descripción que promociona Espino, es “un espectáculo multidisciplinario masivo al aire libre, para toda la familia, con músicos y cantantes en vivo, donde todas las bellas artes están representadas: música, teatro, danza, escultura, pintura, arquitectura y cine”, lo que amerita la inversión de la que disponen en partes iguales el Instituto Municipal de Cultura y la Secretaría de Cultura del Estado.

Las ediciones pasadas del Fich, antes de la era crítica de la pandemia, que alteró su realización, tuvieron un costo promedio de 28 millones de pesos, pero llegaron a costar alrededor de 40 millones de pesos, a precios actuales, en sus mejores épocas.

En la edición 2012, según el registro histórico de lo que fue el Ichicult, la inversión en ese pico alcanzó para 600 presentaciones alrededor de todo el estado, pagando a medio millar de artistas locales, nacionales e internacionales.

Durante la administración pasada del panista Javier Corral, el presupuesto para el Fich fue en picada. En 2017 fueron 35 millones de pesos los asignados, para un total de 27 eventos en los municipios de la entidad, que cada vez tuvieron menos presencia de los espectáculos de diferentes disciplinas artísticas.

En el año 2018, el gasto en el Fich se desplomó hasta los 19 millones de pesos, con la realización de 26 presentaciones; y en el año 2019 el presupuesto ejercido fue de apenas 17 de millones, con apenas 20 presentaciones y una muy pobre dispersión territorial.

Los años 2020 y 2021 fueron atípicos por la emergencia sanitaria, por lo que el festival fue realizado de forma virtual o híbrida para evitar las grandes concentraciones, por lo que el gasto se redujo a niveles simbólicos que no resultan comparables ni con las ediciones anteriores ni con el espectáculo de “La golondrina…”.

No hay dinero para el Fich, pero sí para “La golondrina…”

Este año actual, ya en la administración de la gobernadora que contrató a AEFE Producciones, el festival internacional fue suspendido, de acuerdo al anuncio oficial que hizo la secretaria de Cultura, Alejandra Enríquez, con el fin de preparar una mejor edición en 2023.

Según Enríquez, el Fich colapsó este año por culpa de la administración de Corral Jurado, según lo que se desprende de una nota informativa publicada el 13 de octubre de 2021 en El Diario de Juárez.

La información, firmada por el periodista Pavel Juárez, es titulada como “Tronó Corral el FICH”, y en ella la funcionaria afirma que “cuando llegamos había una deuda de cerca de 15 millones de pesos entre creadores, artistas y promotores culturales, locales y algunos de fuera. Un rezago desde hace dos años. Es muy complicado pensar hacer un festival o contratación de servicio cuando no tienes una comunicación directa con el propio sector”.

Por ello, Enríquez informó que la edición de este año se suspendió con la intención de pagar la deuda a creadores, generar confianza en el sector y replantear el evento para el próximo año.

“Prácticamente pagamos ese rezago de hace dos años, parte de ese rezago fue derivado de festivales anteriores. Ahora el creador en Chihuahua tiene la certeza de que le vas a pagar y que será en tiempo y forma, eso permite reestablecer la confianza”, consigna la nota periodística.

Unos días después de que la secretaria de Cultura informó de la bancarrota de facto en este renglón, el 19 de octubre, la gobernadora Maru Campos y el alcalde Marco Bonilla hicieron el anuncio de la inversión en partes iguales para el montaje millonario de Espino.

Una cuarta parte del gasto en cultura

Según las respuestas a solicitudes de información mediante la plataforma de transparencia, el gasto 2022 de la Secretaría de Cultura (134.2 millones de pesos) es el menor desde su creación en el año 2017, cuando el entonces gobernador Corral ordenó elevar el rango del Ichicult.

En comparación con el presupuesto de este año, la obra de Espino cuesta poco más de una cuarta parte del gasto general de Cultura, que en el 2020 fue de 174 millones de pesos; en 2019 de 212 millones de pesos; en 2018 de 211 millones de pesos y en 2017 de  176 millones de pesos.

La proporción del gasto en la dependencia, según los mismos reportes, es del 60 por ciento en servicios personales, es decir el pago de la nómina burocrática; y el 40 por ciento en gasto corriente, que es el otro rubro en el que se ejercen los recursos del sector.

De forma comparativa, los casi 35 millones que cuesta “La golondrina…”, aportados al 50 por ciento entre el Estado y el Municipio, pagarían la mitad de la nómina de la plantilla burocrática anual de la Secretaría de Cultura o más de la mitad de lo que ejerce en gasto corriente para el mantenimiento y operación de la dependencia.

La indignación de los artistas

En un comunicado público, la comunidad cultural y artística del estado manifestó su indignación por la opacidad en el manejo de los recursos públicos del renglón, debido al contrato identificado con la clave ICM-JUR-18/22, del que se hace responsable el Instituto Municipal de Cultura de la capital, aunque los recursos provengan tanto de esta instancia como de la dependencia estatal del ramo.

“Los recursos (…) para la cultura que fueron entregados sin reglas de operación, convocatoria pública y sin determinación de retribución social alguna, y sin transparencia en los procesos de contratación asignando al productor Alberto Espino, recursos por 34 millones 800 mil pesos, para la producción de un musical que ofrecerá solo 12 funciones, a un costo de 3 millones 333 mil pesos cada una”, asienta la denuncia de la comunidad cultural chihuahuense.

“La Gobernadora y el Alcalde argumentan que será un espectáculo de primer mundo, jamás visto, con acceso gratuito a los habitantes del Municipio de Chihuahua. Es la justificación que utilizan las autoridades para violar leyes y desviar el presupuesto destinado a múltiples programas culturales en todo el estado”.

Los denunciantes afirman que a la Secretaría de Cultura le corresponde atender las necesidades en el ramo de los 67 municipios que integran el estado de Chihuahua, por lo que además del gasto desproporcionado, “es una clara agresión a nuestro gremio, pero también un atentado al ciudadano común, que se ha visto privado del Festival Internacional Chihuahua, de la Feria del Libro en Ciudad Juárez, de una Muestra Estatal de Teatro digna y de la Feria del Libro en la Ciudad de Chihuahua, cuyos presupuestos se han venido reduciendo considerablemente año con año”.

“Así mismo se han cancelado arbitrariamente otros programas culturales de beneficio social probado, como el de orquestas infantiles comunitarias, atención a pueblos originarios y cultura infantil. Estas reducciones han sido soportadas siempre en el reiterado argumento de que no hay dinero para la cultura”, reclaman.

Además, acusan a los socios de AEFE de haber sido beneficiados reiteradamente con contratos millonarios siempre en incremento.

“Se tiene constancia al menos que en 2018  el gobierno estatal le entregó 8 millones y medio de pesos para la realización de un espectáculo navideño del que dijo se benefician mil 600 espectadores, con función realizada  en el Teatro de los Héroes por un costo de 5mil pesos/espectador; en 2019, recibió de parte del Municipio de Chihuahua un pago por $10 millones, 800 mil pesos, para la producción y montaje de la obra “Notre Dame”.  Estos contratos se asignaron cuando la hoy Secretaria de Cultura fungía como Directora del Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua y María Eugenia Campos como alcaldesa de Chihuahua”, afirman.

Son ataques de corralistas, según Maru y Marco

En medio de esta polémica, tanto el alcalde Bonilla como la gobernadora Campos han salido a defender la obra, igual que su creador, Alberto Espino de la Peña; los tres han reiterado que el espectáculo no tiene marcha atrás y habrá de presentarse de acuerdo a todas las cláusulas del contrato.

Para Campos Galván, la obra de casi 35 millones sirve para “democratizar la cultura” y hace posible un espectáculo de la más alta calidad para los chihuahuenses.

“Esta obra es de calidad, esta obra tan especial que se le hace a los chihuahuenses. Que la disfruten, que vayan, que pidan los boletos. Es un evento, además, que democratiza la cultura, porque no hay apartados, no se dan boletos con influyentismos. Que es un espectáculo hecho con mucho cariño para las y los chihuahuenses”, declaró la mandataria a finales de octubre.

Luego, al volver a salir en defensa del montaje, atribuyó las críticas de “La golondrina” a “personajes corralistas como Lucha Castro”, quienes no iban a impedir que se realizara.

En el mismo sentido, el alcalde Bonilla y Espino han salido de forma recurrente a explicar los pormenores del espectáculo y a defenderlo de las críticas que también adjudican a los corralistas.

En este marco es que habrá de estrenarse el musical de Espino que, según sus promocionales, está basado en escritos de Óscar Wilde, que presenta una ciudad ficticia de la Europa del siglo XIX donde la diferencia entre clases sociales es muy pronunciada.

Los boletos gratuitos para el acceso controlado a El Palomar comenzarán a repartirse este lunes para la primera presentación de este viernes.

(David Piñón: edgar.david.pb@gmail.com/ En Twitter: @EDavido) 

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