Un estudio realizado por la Universidad de Harvard revela que la clave es alcanzar «un nivel básico de seguridad económica» con el fin de poder hacer frente a los gastos que supone el bienestar familiar y personal.
En base a las personas nacidas en Estados Unidos, esa cifra sería de unos 72 mil dólares anuales y depende de muchos factores que influyen en el funcionamiento de toda la sociedad estadounidense. Pero eso aún sigue siendo insuficiente para alcanzar la felicidad.
Más allá de todo esto, Robert Waldinger afirma que alcanzar la felicidad no se centra en un número concreto, hablando de dinero, sino que su base está en las relaciones sociales, en la conformación de una familia y en el temperamento de cada individuo.
El dinero ocupa un lugar, pero en su justa medida, para cubrir ciertos gastos necesarios, pero nunca por encima de los afectos.

