Crónica urbana: “Cupido no anda funcionando y sufren de amores”

Redacción: Mayré Gómez

¡Corre, corre que te deja el camión! Me decía a mí misma un día entre semana poco después de las 8:30 de la mañana, mientras caminaba rápido hacia la estación del autobús… y ya se aproximaba el transporte… A punto de llegar al checador, busque la tarjeta y no aparecía… busque, busque y nada… ¡no estaba!… de pronto… llego el camión “Y se marchooooo” Y a su barco le llamo libertad» Tiiiiii- riruri- ririru … Y me dejo.

Y como dijo el reconocido presidente mexicano del sexenio anterior, “pasaron cinco minutos o menos, como diez” y llego el siguiente camión.

Iba casi lleno, pero se veía un espacio vacío. Me apresure a sentarme, y cuando estaba a punto de tomar posesión del lugar, con paso veloz, un jovencito de cabellera abundante y peinada por el viento, de un brinco, se ubicó en la reposadera. Tal vez la vista fija al celular y los audífonos colocados en los oídos, no le permitió darse cuenta de mi cara de enojo por haber obtenido él, la primicia.

Me fui de pie, agarrada del respaldo de dos asientos donde, dos damas entradas en el medio siglo iban platicando y se escuchaban tan emocionadas, que me quedé atenta.

  • ¿A quién crees que vi el otro día Licha? A Armandoooo, con el que anduvistesss.
  • ¿Cuál Armando? Ya ni me acuerdo.
  • Si el güero, chaparrito, gordito y de ojo verde que conociste en el baile de la liber y te abandono.
  • Ah sí. Ya me acorde. Ay no, no tarda en buscarme otra vez.
  • Pues no creo, porque andaba muy amoroso en el super ¡Con la que era tu amigota! Mira el carro lleno de mandado que llevaban. Si estuviera en tu lugar, yo si lo hubiera buscaooo. Ya no andarías batallando como yo, sola y sin dinero. Hasta eso que andaba muy guapo, muy “perjumaoo” y con una camisa de cuadros verde y rayas…
  • ¿rayas rojas? Si lo vi el otro día en una foto del “feis”
  • Nos lo topamos de frente y se me quedo viendo. Según él, como que me quería conocer, pero llego la vieja y pronto se voltió.
  • ¿Y no te pregunto por mí? La verdad si lo extraño. No tengo suerte en el amor…
  • ¿Y si nos ponemos calzón rojo? jajajaja… Cupido no anda funcionando

Buenos días señoras y señoras. Tengo 60 años, soy esquizofrénico y vengo a cantarles una cancioncita para comprar mis medicamentos de esquizofrenia…

Se hizo el silencio total, mientras el hombre simulaba cantar, afortunadamente sólo menos de una melodía… Con lo que gusten cooperar para mis medicamentos (nadie se inmuto en darle nada) – ¡Recuerden que soy esquizofrénico! – y entonces varios sacamos una moneda para obsequiársela. Se bajó de la unidad y siguió la plática.

Pero ahora era una joven tarahumara sentada a un costado. Tenía mucho dominio del celular y cuando recibió la llamada, con un tono muy alto contesto.

  • Gueno… Pos ya te iiije que sí. Yo si lo quería muchoooo, por eso li ije que le pudía pasar eso, pero terco en siguirle. Pus ay ta pues. Por eso le paso, lo que le pasó. Siempre andabanos juntos… Siiii taba yo cerquitas cuando PUM PUM…

En ese momento se subió un joven al camión y se estaciono a un lado mío. Colocó una maleta grande entre sus piernas y subió los brazos para sostenerse. ¡Ah caray! Seguro que olvido colocar “el roll on” sin alcohol en las axilas, o tal vez se le fermento de más. Empezaron a llorar mis ojos, aun así, aguante para seguir la trama de la historia.

  • Le gritaron “Martín, Martín” y se las olio, por eso pego la corritiada, pero lo alcanzaron los balazos PUM PUM

Y al instante todos los del transporte volteamos a ver a la mujer que estaba bien atenta platicando por teléfono. Varios casi queríamos preguntarle. ¿Y luego? ¿Dónde? ¿quien? ¿cuándo?, pero por prudencia, dejamos que continuara hablando.

  • Mientras estaba la tronadera, yo corrí a esconderme atrás de la barda y lloraba mucho por él y por mí y hasta pensé, pos de una vez, si ya no va star él, pos yo tampoco. En eso se fueron en la troca pal otro lao. Sino también a mí me hubiera “tocao”. Y yo digo que fue por culpa de…
  • Ya toy llegando. Ya mi voy a baja… si quieres orita que llegue te platico máaa.

La mujer colgó la llamada, se levantó del asiento y volteo a ambos lados, luego se encamino hacia la puerta más cercana para bajar.

  • Válgame casi se está bajando todo el camión- dijeron las mujeres traicionadas por cupido.

Sin darnos cuenta y por seguir escuchando la conversación, varios nos pasamos de nuestra parada y atrás de la mujer abandonamos el camión. Eso le pasa a todos los que escuchan y leen los chismes.

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