Hombres de traje y corbata, mujeres con su más elegante atuendo, y manifestantes listos para colarse al edificio de Congreso del estado de Chihuahua, ante la más mínima descuidada de los guardias, pero eso, no sucedió.
Aun así, las manifestaciones se dieron en el interior del recinto encabezadas por los respetables diputados.
El que vino, vino y si no trae invitación REGRESE POR DONDE VINO. Ahí fue donde se notó el “power” de los asistentes. Caras tristes se regresaron a tomar un café cercano al lugar del evento, mientras los consentidos, entraron a ocupar asiento. Nada más alejado de la realidad. El lugar estaba saturado y a nadie le importo el SANA DISTANCIA, lo que querían era un lugarcito.
La licenciada de altos tacones y falda chiquitita; el funcionario de lentes dorados y «bisoñe» desacomodado; el jovencito guapo, pantalón rabón y sin calcetines; el litigante de unos 40 años y camisa en tono celeste, pero con los botones a punto de salir disparados; y hasta un invitado que cojeaba de la pierna izquierda, pero no tanto porque el bastón que llevaba, solo era de adorno. Todos, se tuvieron que quedar de pie.
A las 10:30 inicio la ceremonia protocolaria y Maru Campos, gobernadora de Chihuahua hizo acto de presencia para hacer entrega de su informe de labores ante el Congreso del estado. La acompañaba un sequito de colaboradores atentos a cualquier señal que les hiciera la mandataria.
Por las enormes bocinas se escuchó la lista de presentes, luego unas palabras, después unas palabras y finalmente otras palabras. Puras palabras que no dijeron nada nuevo o interesante, pero dieron tiempo a que se fuera organizando lo que venía.
Maru Campos, vestía un saco color negro y una blusa en tonos amarillos, casi del mismo color al que cambio su rostro cuando vio que los legisladores de MORENA, comenzaron a mostrar cartulinas en color blanco, pero con mensajes en tinta muy negra con leyendas como: “En Chihuahua se hace negocio hasta con los uniformes”, “Gobierno recaudatorio”, “Torre Centinela”, “Corrupción”, “Justicia”, etc.
En los costados del recinto y para mitigar la sed de los asistentes, pusieron una charola con botellitas de vital líquido, pero en un dos por tres se acabaron, y por más que la gente buscaba, no encontró nada. Ni modo, a poner atención en lo que ponían nuevamente agua y unos bocadillos de PAN.
Termino la ceremonia y vinieron las porras. Del lado derecho se escuchó – ¡¡MARUUUU, MARUUUUU!!, ¡¡JUNTOS SI PODEMOS, JUNTOS SI PODEMOS..!!
Con gritos más fuertes, del lado izquierdo interrumpieron –¡¡JUNTOS NO PUDIERON, JUNTOS NO PUDIERON..!!
La mandataria vivió momentos incomodos, y trataba de mantener una sonrisa en el rostro, pero era evidente la molestia. En eso, otra porra – ¡EL INE NO SE TOCA, EL INE NO SE TOCA…!!-
Rodeada de personas que intentaban acercarse a darle la mano para felicitarla por la ceremonia que, acabada de terminar, CAMPOS GALVÁN con un -gracias, muchas gracias, con permiso – abandonó el recinto y para que lo lograra más rápido, estratégicamente algunos funcionarios aparecieron en el camino para dar entrevistas y distraer a los presentes.
Afuera esperaban unas cuantas doñitas que al grito de “Bonilla, Bonilla” llamaron la atención del alcalde, y se dejó querer. Fue y se tomó la foto con ellas, mientras guardias, se disponían a retirar las vallas de seguridad instaladas.
Poco a poco, la tranquilidad volvió al recinto legislativo, donde continuó la sesión y solo se quedaron, los que tenían que decir presente y algunos otros cuantos, para ver si salía alguna nota informativa.

