Carta abierta al Gobernador de Sonora Dr. Alfonso Durazo Montaño.
¿Ya es de su conocimiento lo acontecido en Sonoyta, la madrugada de este 16 de marzo del presente?
Lamentable señor Gobernador, una persona perdió la vida, otros se debaten entre la vida y la muerte, otros más expuestos a raíz de la inseguridad imperante en nuestro municipio.
¿Hasta cuándo? ¿cuantos más? No hay peor ciego que el que no quiere ver, Señor Gobernador usted fue Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana a nivel federal en este sexenio, renunció a dicho encargo para contender por la Gobernatura de Sonora, el Estado le dio la confianza, Usted mejor que nadie sabe las estrategias necesarias para brindar la seguridad que los ciudadanos merecemos.
No hay forma, no hay manera, de reparar el daño causado a las familias, no caben las condolencias, no cabe el apoyo, no caben los lamentos, ni los consuelos, no Señor Gobernador, ayudar a las victimas después del crimen, después del atentado, ¿ya para qué?
Mucho ayudaría con una estrategia de prevención, cansados de pedir educacion, salud, drenaje, alumbrado, pavimento, ya ahorita Señor Gobernador, solo le pedimos SEGURIDAD PÚBLICA, Usted conoce mejor que nadie el tema, es su responsabilidad como Gobernador, juró cumplir y hacer cumplir la Constitución y todas las Leyes que de ella emanen, es hora de cumplirlo a cabalidad.
Ya no queremos más de lo mismo, estamos cansados de palabras vacías, hoy se necesitan hechos Señor Gobernador, tenemos años en el olvido en muchos rubros, pero hoy el de la SEGURIDAD PÚBLICA es el que más preocupa.
Véngase por favor, en su Suburban, esa que probablemente sea blindada, no se venga en su avioneta, porque ahí no se vive la incertidumbre de viajar por la carrera Altar-Caborca, Caborca-Sonoyta y Sonoyta-San Luis Río Colorado, le invitamos un café, el sector público y privado, conozca nuestras necesidades, escúchenos, pero sobre todo denos una respuesta, apoyenlos, le recordamos es su deber y su responsabilidad en el cargo que ostenta.
Señor Gobernador, ¿qué información le pasan en la mesa de seguridad a nivel estatal? ¿Le han dicho que todo está bien? Porque nosotros aquí en el pueblo al igual que en Palacio Nacional “TENEMOS OTROS DATOS”, venga aunque sea a prometernos, impuestos estamos, pero por lo menos denos la cara.
Qué incertidumbre vivir en Sonoyta, hay temas más importantes, como cambiar el nombre, eso no incide en nada en el tema principal, digamos que ni nos afecta, ni nos beneficia, pero tenemos otras prioridades y otras preocupaciones.
Sonoyta luce desolado, triste, desesperado, inseguro, preocupado, cansado, harto de que todo pasa y no pasa nada, si serán maderistas y si serán juaristas, pero Juárez no solo dijo: “El respeto al derecho ajeno, es la paz”, también dijo “El poder ejercido por gente inculta, se equipará al crimen”., los dos muy elocuentes, pero estamos viviendo más el segundo, el primero dista mucho de la realidad.
Señor Gobernador, esperemos su mensaje claro, contundente y una información oficial por parte de la Secretaria de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Estado de Sonora, que hasta ahorita no se ha pronunciado, respecto de los hechos suscitados, porque también tenemos derecho a la INFORMACIÓN, que sea veraz, confiable, pero sobre todo objetiva.
Lo esperamos pronto Señor Gobernador, bienvenido a esta su casa, lo esperamos con todas nuestras preocupaciones, con todos nuestros miedos y preocupaciones, ¿que ocupamos que pase para que nos volteen a ver?
¿Qué datos le pasan del Ministerio Público? ¿Cuantas carpetas de investigación se judicializan? Porque aquí lo que se sabe es que a todo se la da carpetazo, pero quizás Usted tenga otra información, Sonoyta es el punto estratégico para cometer el crimen perfecto, matan, desaparecen, decapitan y nadie hace nada.
Señor Gobernador, perdón por distraer su valioso tiempo, ojalá pueda leer estas líneas, ahorita andan en temas más importantes para Ustedes los políticos, el electoral, pero eso a nosotros ahorita es lo que menos nos interesa, porque con tristeza vemos qué es siempre más de lo mismo, de hecho llegamos a pensar que estábamos mejor, cuando estábamos peor, después pensamos que no podíamos estar peor, pero sí se puede, ya nos lo demostraron.
Señor Gobernador, insisto no caben las condolencias, no cabe el apoyo, no caben los lamentos, ni los consuelos, no Señor Gobernador, ayudar a las victimas después del crimen, después del atentado, ¿ya para qué?

