“Alguien convenció al fiscal o a alguien que estoy bien de salud”, expresó Cesar Duarte al inicio de la audiencia intermedia, luego de que la jueza de control Delia Valentina Meléndez Olivas, brindó el uso de la palabra al ex gobernador.
Aseguró que la Fiscalía ha insistido en que su problema de salud es bueno, pese a que los profesionales han demostrado con estudios que no es así, pues él es hipertenso.
En su intervención, aseguró que la Fiscalía lo engañó cuando envió un médico al CERESO, diciendo que era una persona enviada por sus abogados, para revisar cómo se encontraba e incidir en la decisión de la juez.
“Dios sabe que la condición que yo tengo y se lo digo frente a mi familia, es delicada, es grave”, así lo expresó ante la jueza.
Duarte Jáquez aseguró que la estrategia de la Fiscalía ha sido evitar el avance del proceso penal para no llegar a la etapa de juicio oral y también se ha valido de estrategias para seguir manteniéndolo en presión preventiva.
También evidenció las condiciones en las que se encuentra en la cárcel, donde los reos no cuentan con agua ni para el sanitario.

