Denuncian derechohabientes del IMSS que algunas funerarias se aprovechan del difícil momento tras una muerte para ‘vender’ sus servicios a través de sus agentes, quienes frecuentan el hospital Morelos como si se tratara de buitres que sólo esperan el deceso de una persona para aprovecharse de la situación.
Son decenas de usuarios las que han recomendado extremar la precaución ante las prácticas agresivas de los citados promotores. El problema puede ser más grave, ya que no hay un impedimento para que esos intentos de vender los servicios se realicen en otros nosocomios como el Central o el General, por citar sólo dos ejemplos.
En concreto, los denunciantes explican que estos agentes de las funerarias se ofrecen a organizar todo el sepelio, aprovechando el difícil momento de los familiares que incluso pueden pensar que la persona que tienen delante de ellos es precisamente la que el fallecido tenía contratada, viéndose sorprendidos cuando posteriormente ésta cobre una buena cantidad a favor de la funeraria para la que trabaja por los servicios contratados.
Y es que, en el momento de la muerte de un familiar, los parientes (a final de cuentas, los consumidores) se enfrentan a la difícil situación de tener que decidir una serie de cuestiones inevitables en una situación como la que se presenta.
En ese sentido, las circunstancias pueden hacer que se tomen decisiones muy poco meditadas y muy precipitadas que deriven en un gasto excesivo o incluso que se violen sus derechos como consumidor, según las personas denunciantes, quienes aseguran que esta práctica no es nueva. Algunos, ya han sufrido el asedio de esas personas en más de una ocasión.
Ante el escenario que describieron, los derechohabientes que ya han pasado por tales experiencias consideran conveniente recordar el derecho que todo ciudadano tiene para la contratación de empresas de servicios funerarios de su conveniencia, así como el proceder en casos en que los mencionados derechos hayan sido ya violados.
Normalmente, en el caso de deceso, si el fallecido disponía de seguro, éste cubrirá todos los costos en función de lo contratado en la póliza, cuya cobertura siempre es muy importante que los deudos revisen.
Asimismo, la compañía aseguradora debe garantizar la libertad de elección del prestador de los distintos servicios incluidos en la póliza, dentro de los límites y condiciones establecidos en el contrato, excepto en el caso de que se haya acordado un servicio único que tenga un convenio con la aseguradora. Dicho en otras palabras, similar a lo que pasa, por ejemplo, en talleres y grúas en el caso de los vehículos.
En el caso de que el fallecido no tuviera contratado ningún tipo de seguro, los familiares han de asumir todos los trámites burocráticos y gastos que conlleva el deceso.
En ese sentido, se recomienda informarse bien tanto del precio como de los distintos servicios de las empresas funerarias. Por ejemplo, solicitar siempre el presupuesto por escrito y detallado, y que éste incluya el IVA.
Es conveniente comparar con dos o tres funerarias, para valorar la que más se ajusta a las necesidades de cada quien. Y muy importante, NO es obligatorio contratar todos los servicios con la misma empresa, aunque esto suela ser frecuente por comodidad.
Redacción VH

