En exclusiva para EspacioNoticias.Mx, el periodista Alberto Peláez, platicó con su homologa Doany Domínguez, donde compartió las experiencias que le dejaron las 20 guerras que fue a cubrir cuando era corresponsal de Televisa.
Aquí la entrevista en video: https://www.facebook.com/DoanyMx/videos/6522980751116173
D. De que se queja Alberto Peláez cuando si se queja?
AP. En la visa consuetudinaria de cada persona, tiene sus momentos malos, momentos buenos, momentos de debilidad, grandiosos y uno tiende no a quejarse peor es a critica, el que si me gustaría, si podría, pero bueno, forma parte del ser humano, no hay un ser humano que no quisiera estar mejor y tener una vida más confortable para él y su familia, pero no son quejas, son aspiraciones más que una queja, para eso me levanto todos los días para trabajar y hacer de mi y de mi familia una vida mejor, es legitimo.
D. Ahorita mencionaste que crees en Dios y yo te quiero preguntar tu creencia en Dios ha aumentado o disminuido o de pronto te preguntas donde está Dios después de tanta guerra?
AP. Yo siempre quise creer en Dios, eso no quiere decir que yo no creyera en él, tenemos que encontrar a Dios, es verdad que desde el punto de vista intelectual no lo encuentras en ningún lado, es un tea de dogma.
Con el paso de los años, es verdad que mi creencia hacia Dios es cada vez mayor y ahora es genuina. Yo te diría que es el faro, él y la virgen de Guadalupe en el que yo sigo moviéndome yo y mi familia en aras de él.
D. Yo se de Dios, un día desperté y supe de él, no tuve que ir a 20 guerras, gracias Dios, pero tu nos haces eso ver lo más terrible de la humanidad.
Una de mis terapeutas me dice, es increíble la culpa que cargas y cargar mucha culpa es ser infinitamente ignorante ¿Cómo es manejar el tema de la culpa?
AP. Bueno lo que pasa es que sentir culpa es de humanos, yo creo que uno tiene que despojarse de tantas culpas porque no todos somos igual de culpables, igual de malos, pero el sentimiento de culpa es humano, si tu no cargaras culpa, emociones, no estarías aquí. Otra cosa es como se gestionan las culpas y como se gestiona todo el sentimiento que un ser humano arrastra desde que nace hasta que muere.
D Eres un buen gestor de culpas.
AP. No lo sé también es verdad que ese tipo de cosas las veo con cierta relatividad. Tanto yo como los seres humanos debemos tener esa relatividad, entre lo que ocurre y como lo interpretas.
D Eres piscis ¿Cuál es tu planeta favorito?
AP. No tengo planeta favorito, todos y cada uno son sumamente interesantes, estar como están hacen que el cosmos sea más cosmos. Todo es tan inconmensurable y todos somos tan diminutos que a veces cuando estamos discutiendo por cosas, no nos damos cuenta de la importancia.
D En la vida del hombre cual ha sido el evento que no superas.
AP No tengo uno, no me acuerdo de uno. Tengo episodios que son grandiosos y con eso me quedo, yo no soy una persona que me recree.
D. Después del nacimiento de Constanza, Joaquín y tu boda con Mónica, qué momento es el que más atesoras.
AP. Uno está en la vida en función de ellos, no hay más, no hay menos y, el haber visto en que la pobre Mónica se pone de parto y aparece Constanza y dos años más tarde Joaquín, es indescriptible. Son dos hijos maravillosos.
D Aparte de lo que te enseñó tu padre sobre nuestro país ¿porqué tu afinidad por México?
AP. Los únicos cinco niños españoles que crecimos con Cri-Cri, nadie en España sabe quien es Gabilondo Soler. Eso cuando se impregna durante todos los sábados y mi padre me enseña donde está Guaymas, Tlaquepaque, Veracruz, todo eso forja en mi una persona que sin ser mexicano adora a este país.
Yo cuando vine a México, yo ya amaba a México.
Yo soy español, quiero a España y me siento profundamente español, pero igual amo a México.
D. ¿De dónde salió la firma de tus brazo cruzados?
AP. Es muy absurdo, es normal, yo tenía 18 o 19 años y veía el lente, me ponía nervioso, entonces si me equivocaba una coma tenía que repetir, entonces un día cruzo los brazos y me salió a la primera, entonces me di cuenta que era una tema de seguridad.
D. ¿Por qué dejaste de trabajar en Televisa?
AP. No fui yo, fueron ellos, pero todo tiene un inicio y un fin en la vida y uno no debe aferrarse a ese tipo de cosas, yo siempre supe que más allá del amor que le tengo a la empresa, fui muy feliz en Televisa, le agradezco todo lo que aprendí, pero así son las cosas.
D. ¿Si no hubieras sido comunicador y escritos ¿Cuál hubiera sido tu segunda vocación?
AP. Cantante.
D. Cántame algo.
AP. Que no, que no
D. Es para Chihuahua. Con dinero y sin dinero…
AP. Hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley.
D. ¿Qué nunca te han preguntado?
AP. Yo soy un enamorado de mi país y me gusta siempre recordarlo, España es un gran país.
Yo me siento muy orgulloso de mis raíces, España tiene muchas culturas que tienen más de 20 siglos y me siento muy orgulloso de ser español. Amo a mi patria, amo mi ciudad y me siento muy español, peor también me siento profundamente mexicana.
No conozco un país más allá de España que sea tan bueno como México, hay 130 millones de extraordinarios seres humanos. Las relaciones entre México y España, más allá de las autoridades, no están condenadas, entonces cuando escucho esas voces un poco disidentes de que los perdones, por encima hay una ciudadanía que se quiere.
Cuando tu vas a España, verás que el trato es espectacular.
Creo que somos dos grandes países que vamos de la mano, más allá de las autoridades mexicanas, españolas, del Congo, da igual… Tu y yo estamos hablando el mismo idioma y eso es lo que nos enriquece y contra eso no se puede ir.
D. Dime tres cosas que hayas aprendido de tu programa En la Cama con Peláez.
AP. Que no todo el mundo pensamos igual y hay que respetar, en la cama o fuera de la cama.
Siempre he sido una persona muy liberal y es lo que quiero que la gente vea, hay muchas maneras distintas de pensar, todas respetables.
D. Tenemos la lampara de Aladino, cuáles serían tus tres deseos.
AP. Que mi familia le vaya siempre muy bien, que tenga salud y que tengamos dinero para vivir de una manera honrada. Una vez que separa que la familia está bien y que me puedo marchar, esa sería la segunda, la tranquilidad de poder irme y que a mi familia no le pase nada y la tercera es que en el mundo haya paz, eso es muy difícil.
D. ¿Algo para terminar esta entrevista, Alberto?
AP. Te agradezco tu entrevista, digamos que es menos ortodoxa de las que estoy acostumbrado.

